Consejos para elegir el mejor hotel

Elegir un hotel no siempre es fácil, uno siempre tiene miedo de errar en la elección y no es menos cierto que una mala elección puede llegar a condicionar el viaje o la estancia hasta el punto de que si no es buena puede hacer palidecer hasta el mejor de los viajes.  El caso es que no necesariamente estar en un hotel de 5 estrellas te puede garantizar que vayas a tener una buena estancia en tus días de vacaciones, pero no es menos cierto que conviene tener en cuenta siempre algunos elementos para no errar.

En este sentido, desde el Hotel Mercer Barcelona creen que en base a su experiencia, y en especial a lo que ellos valoran, lo mejor a la hora de elegir un hotel es tener en cuenta los siguientes factores:

La ubicación

Algo importante es que el hotel que elijas esté bien situado. Realmente puede ser de más importancia de lo que crees. La zona es fundamental y no hablamos de si tienes mayor o menor seguridad (que también es importante), lo hacemos de lo lejos o cerca que está de los monumentos que se quieran visitar.

Muchas veces por querer ahorrarnos dinero solemos buscar hoteles que no están próximos, están en las afueras, por lo que terminas perdiendo el tiempo y dinero, pues los traslados también cuentan.

Lo mejor en turismo es siempre estar en el centro de la ciudad, pero, por ejemplo, si se da el caso que quieres playa, puedes también asegurarte de que existe una o que está próxima a la playa. En la ubicación adquiere gran importancia que haya estaciones de autobús o de tren próximas, de no ser así verás como tus gastos en taxi pueden ser elevados.

Los servicios

Hay que tener claro que además de la situación en que se encuentre el hotel, adquiere gran importancia la clase de servicios que se pueden ofertar, como si hay desayuno o si la WiFi es gratis o no. Igualmente merece la pena saber si hay servicio de lavandería en el caso de que se vaya a estar más de una semana en el sitio.

Otro aspecto importante que merece la pena conocer es que en caso de que cuenten con nenes tengas piscinas para ellos, además de parques o guarderías para ellos. Otros servicios como bares y restaurantes también está bien que se cuente con ellos. Nada sobra y esto hay que tenerlo en cuenta, pues merece mucho la pena que el equipamiento esté a la altura de lo esperado.

La tipología de las habitaciones

En este sentido pueden ser dobles, sencillas, familiares con jacuzzi, etc. El mirar las fotos siempre va a ayudar mucho, pero antes de reservar lo mejor es preguntar.

Mira los comentarios

Conviene visitar las páginas de reservas de hoteles tales como Booking o tripadvisor para contar con una idea aproximada de lo que piensan las personas que se hayan hospedado en dicho hotel.  Echar un vistazo a las valoraciones, comentarios y todo lo que esté alrededor de ellos, siempre merece la pena y es bueno siempre ir con una idea.  Los amigos también en caso de que hayan estado te pueden dar referencias.

La limpieza

No hay que ser maniáticos de la limpieza, aunque si es bueno que las estancias tengan la debida limpieza y también deseable que no haya insectos o que las alfombras estén en un óptimo estado.  además del baño, al igual que ocurre con las zonas comunes, piscinas o el restaurante, por ejemplo, que si tiene buen aspecto, eso seguro que ayuda a que nos sintamos mejor dentro.

Los hoteles deben responder a nuestras necesidades, algo que parece básico, pero que muchas veces olvidamos, pero que merece la pena recordar. Siempre es bueno investigar por nuestra cuenta la fama que tiene el hotel y leer lo que se comenta, no solo de una página, podemos ver en varias, pues así adquiriremos una idea global de lo que puede ofrecernos y de lo que les pareció a otros huéspedes.

Después de estos pequeños consejos, seguro que estás más preparado para que cuando pidas una habitación en un hotel sepas exactamente que es lo que debes tener en cuenta y así puedas elegir de una forma más acertada, algo que siempre merece la pena conocer.

El interés por la moda y el estilo, una cuestión territorial

Ha llegado el mes de mayo y, con él, una de las cuestiones que más caracterizan a la primavera: la moda, en concreto lo que tiene que ver con la llegada a las tiendas de nuevos colores y tonos alegres. Son muchas las personas que, llegado este punto del año, se decantan por completar su armario sobre todo de cara a los calurosos meses de verano. Es un mes propicio para ir allanando el terreno para soportar el calor. Y lo es porque ya durante estos días tenemos un anticipo de las temperaturas que están por venir.

Aunque bien es verdad que las tendencias en todos los lugares son más o menos las mismas, lo cierto es que el consumo de ropa es diferente según la ciudad o la región en la que vivimos. Es algo que se viene demostrando con el tiempo y que está relacionado, de una manera o de otra, con la capacidad económica que tiene la gente. Una capacidad que, como es evidente, no es la misma en Castilla La Mancha que en Madrid. Eso provoca diferencias más que considerables a la hora de adquirir prendas de ropa.

Un artículo publicado en el portal web Vogue hacía hincapié en que la comunidad que viene gastando más dinero en ropa en los últimos años es Euskadi, que supera los 500 euros de media por cabeza al año. Por otra parte se encuentra Castilla La Mancha, que es una de las que ha reducido en buena medida su consumo en lo que respecta a este sector. Las diferencias entre ambas son considerables y ponen de manifiesto que las tendencias y el estilo es algo que también puede variar en función de donde vivamos.

No todos los españoles manifestamos el mismo interés por la moda y el estilo. Como suele decirse, esta cuestión “va por barrios”. Y los comercios minoristas son los que mejor pueden conocer esto. Una entidad como HHG, dedicada a la venta de ropa femenina, así nos lo ha contado. Según sus principales responsables, las tiendas cuyos clientes parecen demostrar un mayor interés en este campo son las tiendas vascas, las catalanas y las madrileñas, lugares en los que el poder adquisitivo es bastante mayor.

El estilo, asociado a las tendencias

No cabe la menor duda de que el estilo de cada cual lo van marcando las diferentes tendencias que se van produciendo en cada momento. Un artículo de Diario Información destacaba cuáles iban a ser las tendencias del año pasado, que se centraban básicamente en lo que tenía que ver con logomanía, transparencias y cuadros. En efecto, durante todo el 2018 se pudo comprobar que lo que apuntaba este medio de comunicación era correcto y que todas esas tendencias eran más que una realidad entre la ciudadanía.

Es evidente que, de un año para otro, las tendencias cambian una auténtica barbaridad. Un año en el negocio de la moda son 10 en cualquier otro sector. Y es que pocos nichos de negocio hay que sean tan volátiles y cambiantes como este. Muchos expertos coinciden en añadir que solamente quizá la tecnología sea un aspecto más cambiante que la moda. Y es que, desde luego, las tendencias en ropa siempre se han caracterizado por ser modas muy pasajeras. Esa es una de las cuestiones que le han convertido en un sector de trabajo tan interesante.

Cada vez que se produce un cambio en lo que a temperatura se refiere hay un cambio en lo que guarda relación con la moda. Mientras que se suele apostar por un determinado grupo de colores en invierno, las tonalidades que nos gustan más de cara a los meses de junio, julio o agosto son otras completamente diferentes. Y esto es interpretado a la perfección por el público objetivo del negocio de la moda, que busca variar un pelín su estilo de cara a los meses en los que el calor es el primer y principal protagonista.

Se acerca el verano y seguro que muchos y muchas de vosotras ya tenéis claro qué es lo que queréis comprar y cuáles son las prendas que son más óptimas de cara a estos meses. Este mes de mayo es un buen momento para empezar a hacerse con ellas. Conviene no esperar mucho más, puesto que el calor llegará de repente y nos cogerá desprevenidos. Y ya sabemos lo incómodo que este hecho puede llegar a ser en un momento dado. Lo cierto es que una situación así, tal y como pensaréis muchas de las personas que habéis leído estas líneas, no necesita ninguna presentación.