A mí me encanta el vino, pero nunca me había planteado que podía tener un trabajo con él que fuese mucho más que solo servir copas como camarera. A ver, a muchos nos gusta el vino. A mí el que más me gusta es el vino tinto. El blanco y el rosado (y el espumoso) no me hacen demasiada gracia, los noto amargos y algunos demasiado intensos. Por eso, en los bares o en las fiestas, me acabo tomando una copita de Pedro Ximénez, que es el que más me gusta. Me gusta tanto que, como vivo a 1.000 km de mi padre, cada vez que sabe que voy a ir a verlo me tiene preparada una botella de vino de Pedro Ximénez solo para nosotros dos, para que nos tomemos una copita en las comidas.
Pero claro, de que te guste a poder trabajar de ello hay un mundo. A mí me gusta el deporte y no me imagino siendo deportista profesional. Me gusta también escribir y, aunque soy escritora, prefiero escribir solo para mí y no escribir para los demás, así que tampoco es que quiera seguir siendo escritora profesional. No todo lo que nos gusta nos puede dar salida profesional, o no todo lo que nos gusta DEBE ser nuestra salida profesional.
Creo que hay que saber muy bien que hay veces que hay que separar los gustos del trabajo, porque por ejemplo yo, escritora desde los 8 años, he acabado aborreciendo escribir por el simple hecho de que escribo SOLO para los demás: sus libros, sus artículos, sus ideas de mundos fantásticos… Y, mientras tanto, todos mis escritos se quedan en el fondo del cajón, esperando por mí. Y sé muy bien, casi de sobra, que hasta que no deje de escribir por y para los demás no voy a volver a quitarles el polvo y a sacarlos del cajón, así que he dejado de engañarme y he eliminado mi hobby de mi profesión.
Te cuento todo esto porque hay veces que pasa todo lo contrario: tu hobby sí que puede ser tu profesión, y dedicarte a ello toda tu vida puede hacerte el hombre o la mujer más feliz del mundo. No todos los que vivimos de nuestro hobby acabamos hasta cansados de él, muchos viven muy felices haciendo el resto de su vida todos los días su hobby para los demás. No es mi caso, pero conozco muchos casos así.
Por eso, hoy voy a hablar del vino en general, para que sepas la enorme cantidad de profesiones que puedes sacar de él.
Tener tu propio viñedo y crear tus propios vinos
Puede que sea la parte más inasequible del mundo del vino, porque para esto hay que tener varias cosas sí o sí, y pocos las poseen.
Desde Bodegas Federico, bodegas de vino en Valladolid con su propio viñedo separado en parcelas, nos explica que lo primero de todo, por supuesto, es tener un terreno donde poder tener un viñedo. No puedes querer crear tus propios vinos si no tienes un viñedo donde poner a crecer las uvas de las que vas a sacar el vino. Y no puedes tener viñedos en la ciudad o en un piso. Indiscutiblemente, necesitas un terreno. Y un terreno grande, porque para hacer UNA botella se necesita MUCHO más que un simple racimo de uvas. Por eso, tener un terreno amplio donde poder cultivar tus uvas es lo primerísimo que tienes que tener.
Por supuesto, trabajadores. El campo es un trabajo muy cansado, y una sola persona no puede encargarse de un viñedo gigantesco entero. ¿Te imaginas a una sola persona recorriendo el cultivo racimo a racimo ella sola, de un terreno de miles de kilómetros? Imposible, no daría de sí. Por eso, tendría que tener trabajadores y, por supuesto, pagarles por su trabajo, lo cual no es sencillo porque hasta que no empieces a vender tus botellas no vas a tener tus primeros ingresos. Mucha gente tira de la familia al principio, hacen una empresa familiar, y puede que sea lo más rentable: que ya tengas un terreno propio, y primos, tíos, hermanos… que te ayuden en el terreno, para luego repartiros los beneficios. Piénsalo, porque no es algo sencillo.
Conocimientos para la plantación de la vid. Uno no se levanta una mañana, decide plantar un cultivo de vid para hacer uvas, y ala, a vender botellas de vino como si no hubiese un mañana. Es una PROFESIÓN, y como tal tiene sus conocimientos. Conocimientos que debes tener. ¿O acaso te metes a albañil sin saber hacer nada de albañilería? Evidentemente, vas a tener que tener ciertos conocimientos sobre los cultivos y la elaboración de vinos para hacerlo, y si no los tienes, partir de alguien que los tenga, ya sea un familiar que te haga el favor o una persona a la que contrates. Así que es algo que tampoco te va a salir demasiado caro ni rápido en el tiempo.
Como ves, es una profesión bonita… pero que requiere de ciertas cosas previas.
Ser sumiller y convertirte en quien sabe recomendar el vino perfecto
Otra cosa que puedes hacer si te gusta MUCHO el vino es ser sumiller. Piénsalo: aquí no lo harías, aquí lo probarías y lo recomendarías a profesionales y a clientes particulares. Pero ¿cómo se convierte una persona en sumiller?, estarás pensando.
Para ser sumiller hay que estudiar y entrenar muchísimo el paladar, porque vas a tener que aprender a distinguir sabores, olores, tipos de uva y qué vino combina mejor con cada comida. Son ciertos conocimientos que no todo el mundo tiene, pero que se valoran un montón. Por ejemplo, para que te hagas una idea, normalmente se hace con cursos de sumillería o formación de hostelería especializada, y ahí es donde vas a aprender a catar, servir y recomendar vinos correctamente. Porque esto no es llegar y aprender, es todo un arte ceremonial, como los japoneses con el té. Lo bueno es que luego puedes trabajar en bodegas, eventos, hoteles, tiendas especializadas o restaurantes, sin limitarte solo a servir copas.
A mí es lo que más me gusta del vino, probarlo y recomendarlo, porque ya he trabajado de camarera varios años y no sabéis lo agotador que puede llegar a ser. Solo los que hemos trabajado como camareros sabemos lo poco valorado que es el sector, y lo que valoramos los descansos y los trabajos más tranquilos dentro del mismo sector.
Por eso, si te gusta el vino, probarlo y quieres recomendárselo a otras personas, ser sumiller puede ser una MUY buena opción.
Organizar rutas en bodegas y experiencias de enoturismo
¿Tú sabes lo que les encanta a los turistas llegar a un sitio y buscar cosas que hacer? Yo es lo primerísimo que hago cuando llego a una ciudad: entro en Google, tecleo el nombre de la ciudad y busco cosas que poder hacer, ya sean culturales o sociales, incluso personales para hacer yo sola. Y en muchas de las ciudades, por no decir en la mayoría, se me repiten siempre dos cosas. Bueno, realmente tres:
Rutas históricas por la ciudad. En ellas, un guía turístico experto en la historia de la ciudad donde estés te va a hacer un recorrido maravilloso por los lugares históricos y más emblemáticos de la ciudad para contarte su historia y, si es posible, que entres en los monumentos de interés y los veas por ti mismo. Verás más cantidad o menos cantidad de monumentos en función del tiempo que tengas o de la ruta que te hayan organizado desde la agencia que hayas contratado. Así que si quieres ver muchas cosas, busca una ruta larga o paga un poquito más para poder ver más cositas interesantes de la ciudad.
Por supuesto, algo que está de moda ahora son las rutas fantasmales. Ahora está muy de moda ya no solo ver rutas históricas, sino las que se llaman “rutas del misterio”. Tienen varias temáticas: si es una ciudad donde ha habido muchos crímenes o asesinos, pueden llevarte por la ciudad explicándote los lugares donde pasaron esas cosas; si son lugares donde hay muchas leyendas de fantasmas, te enviarán a un experto en el tema para contarte las leyendas del lugar y que las disfrutes, todo con su ambiente de terror; si eres más de fantasía y vas a un sitio con cultura mitológica, como Galicia, te llevarán por los montes, te explicarán sus criaturas y muchas cosas sobre ellas.
Por último, otra cosa que siempre se me repite son las rutas del vino. A la gente le encanta ir a una ciudad y probar los vinos típicos del lugar. No solo en restaurantes, sino entrar en sus bodegas, conocer sus procesos, sus tipos de uva, sus tiempos, cómo se elabora… la gente ya no se conforma con probarlo, quiere participar de ello, quiere saber cómo acaba en su copa. Por eso cada vez hay más oficios de rutas del vino, donde te llevan por las bodegas, te lo explican todo, incluso puede que te den una tapita de queso o de jamón al final del recorrido. Vamos, que al final vas a saber muchas cosas de ellos, no solo vas a probarlos.
¿Cómo se hace una persona guía turístico?
Muchos han estudiado la carrera de Historia. Eso, claro está, es una ayuda muy buena porque no solo vas a saber historia de la ciudad en sí, sino historia a lo grande. Es decir, que no solo vas a saber la historia de Madrid, por ejemplo, sino la historia de la Tierra, y vas a poder añadir más detalles a las rutas que pocos pueden añadir. Por eso, la historia es algo genial.
Si no, también puedes ir a las agencias y preguntarles qué necesitas para ser guía turístico, así que es perfecto. Quizás te digan qué perfil están buscando, para poder orientarte hacia cómo ser guía turístico de bodegas y vinos.
¿Y si así es como encuentras tu vocación?
Crear contenido sobre vinos en redes sociales y vivir de ello
¿Sabes lo de moda que está ahora el tema de las redes sociales y de la creación de contenido? Pues vivir de ello no es tan complicado. Mira, yo por ejemplo me he hecho un máster de redes sociales y de creación de contenido. No tenía NI IDEA de que eso existía, pero estuve buscando cómo salir de trabajar de escritora, como ya te dije arriba del todo, y una de las cosas en las que me fijé fue precisamente en eso.
Creo que la creación de contenido sobre vino es algo que puede irte muy bien. Piensa que la gente usa muchísimo las redes sociales, y que ahora hay muchos influencers de todo tipo, así que podrías hacerte uno de vino. Si los hay de escritura, de moda, de maquillaje… ¿por qué no de vino? A la gente le encanta aprender, así que una buena idea es que crees contenido educativo, de forma que la gente aprenda sobre las distintas variedades de la uva, sus sabores, cómo plantarlas y todo lo que se te ocurra. Al final, en la variedad y en las ideas está el poder.
Lo único que te recomiendo es que dediques un tiempo a investigar cómo funcionan las redes sociales: cómo ganar seguidores, cómo funcionan sus algoritmos, qué tipo de contenido le gusta a cada tipo de seguidor… porque va a ser la mejor forma de que crees una red social potente. Es mucho tiempo… pero merecerá la pena, te lo aseguro.
Tienes mucho donde elegir si te gusta el vino, solo debes atreverte a dar el paso
Sé que es muy fácil caer en la tentación de pensar en lo típico: camarero, que son los que más manejan el vino. Pero, como has podido comprobar, existen un montón de trabajos relacionados con él que van mucho más allá de lo convencional. Si quieres trabajar con cosas de vino, lo mejor es que te preguntes cómo quieres vivir de él y empezar a partir de ahí.
Puedes informarte buscando más trabajos relacionados o ir directamente a alguien que sepa del tema. La decisión depende de ti. Pero tómala y atrévete a intentarlo. Solo se vive una vez.


