Lo que permite olvidarse de las compresas y los tampones de toda la vida. Quién nos iba a decir cuando éramos niñas que en el futuro podríamos tener estos adelantos… La idea de tener ropa interior específica para estos momentos tan poco deseables era poco más que un sueño, una utopía tan inalcanzable como el hecho de que la menstruación no provocara molestias.
Sin embargo, aquí las tenemos y ya no son un sueño; son una realidad fácilmente adquirible. Es posible que a muchas chicas y mujeres esta noticia les pille por sorpresa, pero a buen seguro que una inmensa mayoría conoce su existencia. Aun así, como a la que suscribe le parece una novedad interesante, hemos decidido hablar sobre las bragas menstruales y conocer un poco sobre su funcionamiento, ya que resulta, cuanto menos, curioso.
Este tipo de bragas o ropa interior es una prenda reutilizable que ha sido diseñada con la finalidad de proporcionar una protección segura durante los días en los que la regla acompaña. En su confección se incluye una capa absorbente capaz de retener diferentes cantidades de flujo (ligero, medio o abundante), de tal manera que una pueda moverse con total libertad y seguridad en esos días.
Contar con esta ropa interior tan específica supone unas ventajas que hay que considerar, sobre todo si nos paramos a pensar en otros métodos de contención como las citadas compresas o tampones. La rentabilidad es un punto a favor; a pesar de que la inversión inicial es superior a la de los productos desechables, a largo plazo supone un ahorro. Por otro lado, proporcionan mayor comodidad que los productos más tradicionales y, además, son prácticas. No es necesario preocuparse por quedarse sin tampones o compresas. Tan solo hay que tener las necesarias para pasar el ciclo; se utilizan, se lavan y listo.
Lo que debemos saber sobre las bragas menstruales
Es de suponer que la pregunta que a todas nos ronda por la cabeza es cuánto tiempo se pueden llevar puestas estas bragas. No hay que ser perezosa y olvidarse de cambiárselas, pero están diseñadas para que una se sienta cómoda y protegida durante horas, como nos corroboran desde Libertad Menstrual, dedicada a la venta de ropa interior y productos menstruales sostenibles. Nos recuerdan que, aun estando diseñadas para ese propósito, el tiempo exacto sin cambiarlas va en función del nivel de actividad que realice cada persona y del flujo que libere.
El funcionamiento de estas braguitas es bastante sencillo. Disponen en su composición de un refuerzo multicapa que ha sido diseñado exclusivamente para absorber el flujo menstrual. Esta ropa interior menstrual se suele diseñar con tres capas para proporcionar la mayor protección. Además de contar con una zona de refuerzo más ancha y larga de lo habitual en estas prendas, con objeto de garantizar una mejor cobertura. Los fluidos emitidos atraviesan la primera capa hasta llegar a la segunda, en la que son absorbidos. La última de sus capas incorpora un gel fino, transpirable e impermeable con el que se evita la sensación de humedad. Este tipo de ropa interior diseñada para la menstruación cuenta al mismo tiempo con un acabado antimicrobiano con el que se previene la proliferación de bacterias y se neutralizan los malos olores.
Además de su doble función: pueden utilizarse solas y sin recurrir a otros productos desechables o utilizando alguno de ellos como complemento.
Antes de adquirir alguno de los modelos de bragas menstruales, es fundamental leer la etiqueta que contiene la descripción del producto, de manera que se escoja la opción que mejor se adapte a cada necesidad. Existen bragas para flujo abundante, que cuentan con una zona de refuerzo más larga, incrementando el nivel de absorción para ayudar a que la zona se mantenga seca y protegida. Además de haber sido sometidas a pruebas concretas para garantizar que ofrezcan una capacidad de absorción equivalente a la de cuatro tampones.
Pasamos a las bragas para flujo medio, en las que el refuerzo central es más corto y resultan adecuadas para el día a día. Estos diseños, igualmente, han sido sometidos a pruebas con las que se garantiza que ofrecen una capacidad de absorción equivalente, en este caso, a la de tres tampones.
Por otro lado, podemos encontrar las bragas menstruales para un flujo ligero. Estos modelos en particular han sido diseñados para ser utilizados en aquellos días en los que el flujo es menor. Se han sometido a pruebas que garantizan una capacidad de absorción que equivale a la de dos tampones.
El cuidado de las bragas menstruales es simple, aunque no tanto como envolverlas y tirarlas a la basura. Basta con seguir tres sencillos pasos para lavar y poder reutilizar estas braguitas. Cada una cuenta con su propia etiqueta en la que se señalan los cuidados, aunque por lo general son los siguientes:
- Primer paso: aclarar las bragas con agua fría hasta que esta salga clara.
- Segundo paso: lavar a mano o en la lavadora. Evitar el uso de suavizante, ya que puede reducir las propiedades absorbentes de la capa de refuerzo.
- Tercer paso: dejar secar al aire libre.
Un consejo que lanzan los propios fabricantes y comerciantes de este tipo de bragas es que sean lavadas antes de su primer uso, para que se active la capa de absorción del refuerzo.
Otras cuestiones que suscitan las bragas menstruales
Lo más probable es que la mayoría de las mujeres que acaban de descubrir este tipo de ropa interior tan revolucionaria se planteen si se trata de algo realmente higiénico o si contiene productos químicos en su composición.
Lo cierto es que todos los materiales que se utilizan para diseñar y confeccionar esta ropa interior tan especializada se diseñan con la finalidad de garantizar que sean tan seguros como eficaces. Además de que todos y cada uno de los modelos desarrollados son sometidos a unas rigurosas pruebas de detección de sustancias químicas nocivas en conformidad con los requisitos que propone la normativa REACH. El único tratamiento al que se someten es el correspondiente al acabado microbiano que se aplica en la capa superior del refuerzo con objeto de garantizar el máximo nivel de protección frente a los malos olores que produce la menstruación. Este tratamiento en particular no recurre a la nanotecnología ni a toxinas nocivas, estando registrado en la Agencia de Protección Ambiental.
Lo más adecuado es adquirir varias bragas menstruales para poder alternarlas durante la duración del ciclo menstrual. Teniendo en cuenta la cantidad de flujo y la frecuencia de lavado necesaria en cada caso, entre dos y cuatro bragas podrían ser suficientes.
Algunas mujeres se preguntan si pueden utilizar este tipo de bragas una vez que hayan dado a luz. En estos casos, basta con esperar a que pare el sangrado posparto y elegir los modelos que presenten una absorción elevada y tengan un ajuste cómodo con el que se evite que se produzcan irritaciones durante el proceso de recuperación del parto. También son adecuadas para visitar el gimnasio y hacer las rutinas deportivas.
En definitiva, las bragas menstruales proporcionan numerosos beneficios si se comparan con los tampones y compresas tradicionales:
- Comodidad: son suaves y cómodas de llevar, manteniéndote libre de la sensación de humedad o de pegajosidad.
- Reutilizables, lo que hace que se trate de una opción sostenible; se pueden lavar y reutilizar muchas veces, con lo que se reducen los residuos generados, en comparación con las compresas y los tampones.
- Ahorro, ya que a largo plazo se convierten en una solución económica debido a que se pueden lavar y reutilizar numerosas veces.
- A prueba de fugas, debido a su tecnología absorbente compuesta de varias capas.
- Neutraliza los olores, ya que se fabrican con materiales con los que se combate el mal olor.
Aunque podemos citar algunos inconvenientes:
- Pueden ser más caras, aunque este mayor coste inicial se ve amortizado a largo plazo.
- Es necesario un cambio más frecuente, aunque en algunos casos proporcionan protección de hasta doce horas; por lo general, es necesario cambiarlas con mayor frecuencia.
- Menos discretas en según qué modelos, que pueden ser más gruesos que la ropa interior normal.
En resumidas cuentas, si se busca una alternativa cómoda y discreta a los tradicionales y engorrosos tampones y compresas, las bragas menstruales son una excelente opción. Este tipo de bragas está diseñado y confeccionado con la intención de absorber el flujo menstrual y proporcionar la libertad y seguridad necesarias y siempre buscadas durante la menstruación. Diseñadas con el mismo estilo que la ropa interior normal, pero con el añadido de una capa extra fabricada con materiales absorbentes de máxima calidad, con los que se captura y retiene el flujo menstrual. Gracias a sus diseños a prueba de fugas, es posible olvidarse de los posibles accidentes que suelen producirse durante la menstruación. Además de que es posible encontrar diferentes estilos, colores y niveles de absorción, con lo que siempre existe el ajuste perfecto y la protección necesaria en cada caso. No se puede pedir más; las bragas menstruales son la alternativa perfecta a los métodos de contención más tradicionales.


