¿Qué debemos saber sobre las piezas de nuestra cristalería?

¿Qué debemos saber sobre las piezas de nuestra cristalería?

Todo buen anfitrión que se precie sabe que debe contar con una buena y bonita cristalería de diseño sobre la mesa para recibir y brindar con sus invitados, ya que con su estilo marcan la diferencia, decoran la mesa aportan elegancia, glamour, delicadeza… Y es que una buena cristalería es una tarjeta de visita muy curiosa que deja ver nuestro nivel de elegancia y gusto. Es por ello por lo que, si queréis destacar, nosotros os recomendamos que recurráis a Giona company, una empresa que se dedica al diseño y comercialización de productos para el sector de bebidas, hostelería y catering desde 2005. 

La primera regla en cuanto a copas de vino se refiere es que cada vino debe ser servido en su copa, puesto que un buen vino se potencia en la copa indicada, esta diferencia es mucho mayor en los tintos que en los blancos. Como norma general para los vinos blancos lo aconsejable es utilizar una copa más pequeña que para los tintos, mientras que para los espumosos la copa alta y estrecha es la más recomendada. La copa debe ser de un cristal liso y transparente, cuanto más fino mejor.  

A la hora de colocar las copas en la mesa, debemos tener en cuenta que su colocación tiene unas normas establecidas, será en orden descendiente comenzando por la izquierda del comensal, es decir en primer lugar se colocará la copa más grande que es el la del agua, luego será la del cava, a continuación, la del vino tinto, la del vino blanco y se terminará con la del vino dulce o del postre. 

La presentación de los licores y vinos en licoreras y decantadores de cristal siempre resulta muy elegante y decorativo en la mesa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a la hora de limpiar y guardar estas piezas de cristal que como las copas suelen muy delicadas y finas no es aconsejable meterlas en el lavaplatos, ya que podrían romperse o rayarse, por lo que es aconsejable lavarlas siempre que se pueda a mano, una por una. Para facilitar esta tarea y evitar posibles accidentes a la hora de enjuagar las copas en el fregadero, es conveniente colocar en el fondo de éste un paño de cocina o una toalla en desuso, con el fin de evitar que se escurran, y si en el peor de los casos no lo conseguimos, amortiguaremos el golpe y así podremos evitarnos un buen disgusto.

Un truco casero de las abuelas que se puede aplicar para lavar el fondo de licoreras y decantadores de cristal es coger unas cáscaras de huevo, triturarlas y echarlas dentro del recipiente, a continuación, le agregamos vinagre templado y se agita todo ello con cuidado. Quedarán relucientes.

También otros objetos de cristal como los tarros y botes de cristal que se utilizan en la cocina para guardar galletas de té, pasta, habas, garbanzos, etc. y para eliminar esos residuos que a veces se quedan en el fondo de los tarros no conviene usar detergente, porque luego es difícil de aclarar. Otro truco casero que podemos seguir es poner dentro una patata rallada, añadir vinagre, tapar y agitar bien el frasco. Tras aclarar el bote, debemos llenarlo de agua caliente hasta el borde y vaciarlo colocándolo bajo el chorro de agua fría, para a continuación situarlo encima de un paño de cocina boca abajo para que termine de escurrir bien, te quedará limpio y completamente seco.

En una mesa la vajilla también es un elemento muy importante. Su limpieza en el lavavajillas, en general, es posible ya que aguantan bien, a excepción de las de porcelana antigua o con dorados, ya que podrían deteriorarse.

Las vajillas de loza con el uso se oscurecen, para recuperar su aspecto original, debemos introducir cada una de las piezas en una cacerola con leche y calentarla a fuego lento. Es muy importante retirarla antes de que hierva y dejarla en remojo hasta que se enfríe. Las grietas ennegrecidas deben limpiarse con un bastoncillo empapado en agua oxigenada.

La delicadeza de la porcelana

La belleza de la porcelana tiene como contrapunto su gran fragilidad, a veces un mínimo golpe es suficiente para que ésta se rompa, algo que ocurre con frecuencia, por ejemplo, con las asas de las tazas. Para repararlas podremos utilizar un pegamento especial para porcelana de dos componentes, que se aplicará en las dos caras a encolar, colocando una cinta adhesiva alrededor de la unión y ejerciendo una ligera presión para asegurar el encolado perfecto. Una vez se haya secado, se retirará el exceso de pegamento con una cuchilla.