Hombre con manos rotas, aquí tienes las soluciones

Hombre con manos rotas, aquí tienes las soluciones

Es cierto que España ha sido durante muchos años un país con una mentalidad muy machista. Es fruto de 40 años de una dictadura en la que nunca se avanzó en derechos de la mujer y donde el hombre siempre estaba por encima de todo. Me niego a pensar que hoy, en pleno siglo XXI, esta mentalidad siga presente. Solo hay que verlo en las nuevas generaciones de jóvenes que saben perfectamente que hombres y mujeres son iguales.

Ahora bien, es cierto que por culpa de esta herencia recibida de mitad del siglo XX son muchos los hombres que todavía se mantienen en la época de la Prehistoria. Yo siempre pongo de ejemplo mi familia. Mi padre, machista declarado, nunca hizo nada en casa. Ni fregaba, ni planchaba, ni cuidaba de los hijos…solo iba a trabajar y al bar. Era mi pobre madre la que se encargaba de todo. Es por este motivo que ahora mi padre, una vez que enviudó, se comprobó que no sabía hacer nada de nada. Pues por ejemplo no sabía ni poner la vitrocerámica. Algo muy triste pero que es un reflejo.

Al final, se confirmó que la mujer que sostenía el hogar era mi madre. Hasta el punto de que una ocasión, hablando con mi padre, me dijo: “no solo se ha ido mi mujer, también se han ido mis manos”. Y así es como mi padre demostró que era un hombre con manos rotas, que no sabía nada. Hasta él se dio cuenta. Pasaron los meses y fue comprobado que tenía que cambiar su mentalidad. Aunque en este caso, se dio cuenta de que la sociedad actual ha evolucionado mucho y que ahora mismo, un viudo, o una persona soltera o divorciada, puede desenvolverse sin problemas. ¿Cómo? Pues nosotros te damos las soluciones.

En la cocina

Uno de los lugares donde peor se encuentra este tipo de hombre es en la cocina. Sabe que se encuentra ahí porque había que comer, pero normalmente no son capaces ni de encender la vitrocerámica, colocar el lavavajillas o hacer la compra. La cocina es cosa de gente con maña, por eso, la solución que damos a estos hombres es que no se preocupen. Hay dos soluciones. La primera es que si andas bien de dinero pues que te vayas todos los días a un restaurante. Y si no, que vayas a los supermercados a la sección de cocina precocinada porque ahora mismo hay de todo para comer. Está claro que de hambre no te vas a morir.

En el baño

El baño es un sitio complicado. Entre otras cosas porque es un centro de gérmenes. Ante esto, la solución que te damos es que aprendas a hacerlo, pero como no querrás, pues lo que tienes que hacer es contratar a una persona o empresa de limpieza que se dedique a ello. Se trata de un gasto de dinero que finalmente se convierte en una inversión.

A la hora de lavar la ropa

Pues sí, entramos en terrenos complicados. El poner una lavadora se puede convertir en un toda una utopía si no lo has hecho anteriormente. Y ahora ya es tarde porque a estas alturas no vamos a ponernos a pensar a qué temperatura se tiene que poner la ropa blanca. ¿Verdad? Pues en este caso la recomendación es que vayas a centros de lavados automáticos. Cada vez hay más en las ciudades, como nos indican desde Lavatur, una empresa especializada en la gestión y venta de lavadoras profesionales para lavandería y todo tipo de maquinaria para lavandería industrial. La vida será mucho más fácil si llevas tu ropa, tus sábanas, las cortinas de casa, etc.

A planchar

Terminamos con la tarea de casa que más se odia: planchar. Pues bien, ante esto casi no tenemos solución. La más sencilla es que pienses que la arruga es bella también en la ropa y que no planches nada. Ahora bien, en algunos aspectos como camisas o polos pues se va  a notar mucho. La otra opción, y como suele pasar en esta vida, se arregla con dinero. Es decir, que te pongas en contacto con una empresa de planchado para que lo hagan.

¿Qué te parecen estas soluciones? Está claro que por mucho que tengas las manos rotas, cualquier hombre puede sobrevivir al siglo XXI aunque estés solo. Ahora bien, por tu bien, y por el de todos, hay que aprender a hacer estas labores.