El ejercicio físico en personas con artrosis

El ejercicio físico en personas con artrosis

La artrosis se define como un proceso patológico de causa multifactorial que conduce a una degeneración del cartílago articular, un tejido especializado que favorece el deslizamiento y movimiento de las articulares, como consecuencia del envejecimiento, de un desgaste natural o como resultado de una mecánica articular anormal. Es una enfermedad muy frecuente, en la que la cadera, la columna, las rodillas y las manos son, por lo general, las articulaciones que más comúnmente sufren esta enfermedad.

Los tratamientos más conservadores de la enfermedad excluyen el ejercicio físico o la práctica deportiva, sin embargo, a día, las recomendaciones médicas pasan más por adaptar la actividad física y no prohibirla, pues se considera como un método terapéutico que reduce ciertos signos y síntomas como:

  • Corrección de la pérdida de masa muscular y debilidad, consiguiendo una buena puesta en forma musculo-esquelética.
  • Aumento de la fuerza muscular, protegiendo a la articulación de lesiones y agresiones biomecánicas.
  • Mayor difusión intraarticular de nutrientes, por mejora del bombeo sanguíneo mediante el ejercicio.
  • Estimulación del cartílago, a través de la acción compresiva de la carga.

El dolor provocado por la artrosis a menudo incapacita a la persona que la padece, pero esto no quiere decir que se deba dejar de mover, al contrario, se deberá practicar un ejercicio moderado a diario para mejorar la movilidad de las articulaciones.

¿Cuál es el tipo de ejercicio que se debe hacer cuando se tiene artrosis?

  • Ejercicios sencillos que permitan aliviar la rigidez y mantener el movimiento de la articulación, como por ejemplo mediante ejercicios de amplitud de movimiento del hombro trazando un círculo con el brazo, el método Pilates que ejercita el cuerpo mediante movimientos suaves y controlados o la bicicleta estática pues ayudará a estar en forma y a fortalecer las articulaciones, mediante un movimiento elíptico de bajo impacto, el taichí o el yoga, por su capacidad para trabajar el equilibrio, la posición…
  • Ejercicios que permitan mantener la flexibilidad de los tendones y la fuerza muscular, como por ejemplo la natación o el aquagym porque el agua hace que el peso corporal disminuya hasta un 90 %, el aerobic, e incluso algunos ejercicios de resistencia utilizando cintas elásticas o pesos bastante ligeros.

¿Qué tipos de ejercicios se deben evitar cuando se padece artrosis?

  • La práctica de actividades que puedan traumatizar más una articulación ya frágil con deportes de colisión como el futbol, rugby, baloncesto, balonmano… o deportes de sobrecarga repetitiva con posibles múltiples microtraumatismos como running, esquí… pero sí es posible la práctica continua de un deporte regular siempre y cuando se practique de forma razonable, se asegure de tener la técnica adecuada y un material de calidad.
  • Los deportes que causan heridas repetidas pueden acelerar el desgaste del cartílago cuando se practican de forma intensiva, como por ejemplo gimnasia, hockey, etc.
  • Se deben evitar los cambios bruscos en la intensidad y duración de los ejercicios, del mismo modo que se debe comenzar y terminar de forma progresiva la actividad física, es decir cumplir con los mandatos de calentamiento en el inicio y relajación en la terminación.

La actividad física, fuera de las crisis inflamatorias, reduce las tensiones que afectan a las articulaciones, permitiendo aliviar el dolor, previniendo los daños articulares y ayudando a rebajar el peso corporal. Otras medidas importantes que se pueden introducir, siempre bajo prescripción médica, para aliviar los síntomas de la artrosis son:

  • Rehabilitación fisioterapéutica, ya sea manual o con nuevas tecnologías.
  • Infiltraciones de ácido hialurónico.
  • Infiltraciones de colágeno periarticulares.
  • Infiltraciones de factores de crecimiento, plasma condicionado, etc.
  • Tratamientos farmacológicos, fitoterapia…
  • Por último, cirugía de sustitución protésica, en el caso de que la articulación este en muy mal estado y todas las anteriores medidas hayan fracasado en el intento de control del dolor. Las articulaciones más sustituidas son la de rodilla y la de cadera.

¿Qué es la artrosis?

La artrosis es una enfermedad incapacitante que nos acompañará el resto de nuestras vidas y que dependiendo de su grado y afectación puede ser causa de una incapacidad permanente o incluso de gran invalidez, puesto que la persona afectada puede llegar a tener multitud de limitaciones o problemas de una limitación severa de la movilidad y necesitar la ayuda de una tercera persona para los actos más indispensables de la vida cotidiana. En este sentido, para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren esta enfermedad, Cuidaria, una empresa especializada en el alquiler de grúas y camas articuladas para enfermos y personas mayores, ayuda y mejora la calidad de vida de las personas que padecen estas afectaciones.