Es posible que muchos no consideren el buceo como una disciplina deportiva. Puede asociarse a una actividad recreativa que permite observar la vida marina del mismo modo que cuando se visita un parque zoológico, se observa a los animales en su hábitat o en una réplica del mismo. Para los que practican el buceo, sí se trata de un deporte y, además, aseguran que se trata de una de las actividades más placenteras que existen.
El hecho de respirar bajo el agua proporciona una sensación única y las experiencias que se pueden vivir y disfrutar buceando no pueden compararse con nada de lo que se pueda experimentar en la superficie. Pero no es tan sencillo como ponerse el traje de neopreno y lanzarse a la aventura, bombona de oxígeno en mano. Practicar buceo requiere un mínimo de forma física y, en función del tipo a realizar, el nivel de exigencia puede ser muy alto. Aunque la exigencia reporta una serie de beneficios que hay que conocer, tanto a nivel físico como a nivel psicológico.
Practicar buceo puede llegar a quemar unas seiscientas calorías por hora, por lo que se trata de un ejercicio aeróbico de bajo impacto, en el que se activan todos los músculos, proporcionando un entrenamiento de lo más completo y refrescante. Además, sumergirse dentro del mundo acuático y marino mejora la salud emocional, la circulación, la concentración y reduce la presión arterial. Proporciona una conexión con la naturaleza sin igual y los vínculos sociales, unidos a una experiencia de lo más enriquecedora, son tan solo algunos de los beneficios adicionales.
Esto es el buceo
Los profesionales que se dedican al buceo lo tienen claro: el buceo es esa actividad en la que te desplazas bajo el agua de forma más o menos autónoma. Un centro de buceo experto de la talla de Prodive Lanzarote proporciona cursos de buceo para todos los niveles, permitiendo experimentar algo único explorando las profundidades, alegando que se trata de algo más que una aventura submarina. Se trata de un deporte con muchos beneficios y no excesivamente demandante.
A la hora de practicar buceo, hay que tener muy claro el tipo de buceo que se quiere realizar, basándose en los objetivos que se quieren obtener en cada inmersión. Si se utiliza un equipo de respiración bajo el agua, el buceo ya no es buceo, sino submarinismo. El submarinismo permite pasar tanto tiempo bajo el agua como la capacidad de la botella de aire del equipo lo permita. Cuando el buceo se realiza con ayuda de un equipo pequeño y ligero, como es la máscara con el tubo que permite desplazarse por la superficie respirando de forma continua con la cabeza bajo el agua, se habla de snorkel.
Otra forma de buceo es la apnea, o buceo libre, que permite pasar el mayor tiempo posible bajo el agua, sin ayuda de equipo de ninguna clase: tan solo con la capacidad de los propios pulmones.
Bucear puede tener numerosos objetivos, aunque por lo general se diferencian dos grandes modalidades como el buceo recreativo y el buceo técnico. El buceo recreativo tiene como objetivo principal la diversión y el disfrute; es mucho menos exigente a nivel físico y se desarrolla buscando los límites de seguridad personal de los participantes. En cuanto al buceo técnico, diremos que es el tipo de buceo enfocado a sobrepasar los límites del buceo recreativo, explorando costas o espacios que suponen mayor riesgo y requieren contar con una preparación especial.
El nivel de exigencia física y concentración mental que se requiere en este tipo de buceo es mucho mayor y la mayoría de los aficionados adscritos a las diferentes federaciones de buceo se dedican al buceo recreativo, aunque el buceo técnico, cada vez, cuenta con más adeptos, sobre todo entre los buceadores recreativos más experimentados que buscan nuevas experiencias.
Practicar buceo reporta una mejora física en general. Requiere que se activen la mayoría de los grupos musculares del cuerpo y, a su vez, se ejerciten al moverse debajo del agua, simplemente, a consecuencia de la propia resistencia que ofrece el agua. El movimiento principal se realiza con las piernas, por lo que parece que es la única parte del cuerpo que se ejercita, cuando el tren superior, el abdomen y las lumbares también se benefician y ejercitan al soportar la carga del equipo y tratar de adoptar y mantener una postura neutra dentro del agua.
Esta tonificación muscular coloca al buceo recreativo como actividad aeróbica óptima a realizar si se quiere mantener la forma. Dentro de los beneficios que reporta al cuerpo, destacamos:
- Mejora de la capacidad pulmonar.
- Ayuda a relajarse y liberar estrés. Bajo el agua todo pasa más despacio y, al no poder hablar ni recibir estímulos externos, se favorece la concentración, el autoconocimiento y la relajación.
- Aumenta la psicomotricidad. La coordinación que se necesita para mantener una postura neutra debajo del agua y realizar movimientos acompasados ayuda a mejorar la coordinación y la psicomotricidad.
- Ayuda a adelgazar, por tratarse de una actividad cardiovascular y aeróbica con la que se queman muchas calorías. En función de la temperatura, se pueden gastar hasta quinientas calorías en poco más de media hora.
Beneficios para la salud
Como decimos, bucear implica obtener una serie de beneficios, tanto para la salud física como para la mental. El principal de todos es ellos; es la felicidad que reportan. Bajo el agua, rodeado de la vida marina, sintiendo el abrazo del océano. No solo relaja; es una conexión profunda con la Madre Naturaleza. El buceo se transforma en un oasis para la mente con unos beneficios directos sobre el estado emocional, haciendo que quienes lo practican se sientan tranquilos, contentos y, en definitiva, más felices. Unas minivacaciones para las mentes más estresadas, aliviando el estrés y fomentando una perspectiva más positiva y desconectada. Añadido a las técnicas de respiración, semejantes a las utilizadas en meditación, se obtiene un escape mental perfecto para aliviar las tensiones.
Al implicar a todos los músculos del cuerpo, con el añadido de la presión que el agua ejerce sobre ellos, se necesita mayor aporte de oxígeno. Para obtenerlo, los vasos sanguíneos se dilatan, mejorando la circulación. La respiración profunda que se realiza durante el buceo mejora el sistema respiratorio y contribuye a que la circulación sanguínea mejore.
Es una excelente actividad para mejorar la concentración. Proporciona beneficios a nivel mental y físico, ya que requiere una atención constante al tener que centrarse y tener conciencia de lo que se hace y del entorno. Desde controlar la flotabilidad hasta saber el oxígeno que queda en la botella. Sin duda, es un ejercicio mental que contribuye notablemente al desarrollo de una mejor concentración y conciencia del buceador.
Reduce la presión arterial. Aquellos que bucean dicen sentir una calma especial bajo el agua. Mucho más que una sensación de liberación, se trata de la reducción de la presión arterial, que es otro indudable beneficio para la salud. Las respiraciones lentas y profundas que se realizan durante el buceo, unidas a la adaptación del cuerpo al mundo marino, hacen maravillas a la hora de reducir la posibilidad de sufrir un derrame cerebral o problemas que afecten al corazón.
El océano tiene un toque sanador. El agua del mar no solo refresca, sino que se convierte en un elixir. La talasoterapia es la terapia que se hace con agua de mar y está reconocida por sus efectos positivos sobre la salud, tanto física como mental. Algunos de esos beneficios son la mejora de la piel, la promoción de la cicatrización de heridas, el alivio de los ojos secos… Además de que contribuye a la nutrición e hidratación de la piel, reduce su sequedad y el enrojecimiento.
No pueden faltar en la lista las vitaminas que aporta la luz del sol. En los intervalos del buceo en la superficie, se recibe la luz del sol. Esta luz no solo saca el moreno, sino que es una fuente natural de vitamina D, esencial para los huesos.
Son tantos los beneficios del buceo para la salud que incluso se utiliza como terapia para mejorar algunas dolencias. La terapia del buceo no es un tratamiento típico; se trata de una mezcla de técnicas y ejercicios que se han desarrollado para que aumente la conciencia corporal, se fomente la conexión social y se perfeccionen las técnicas de respiración, impulsando el bienestar físico y mental.
Al tener efectos positivos sobre la salud mental, se considera una terapia complementaria. Además de resultar tremendamente efectivo a la hora de mejorar el ánimo de cualquier persona que disfrute del agua.
El buceo acerca a quien lo practica a la naturaleza y lo hace de una manera íntima. Los buceadores tienen mayor tendencia a apreciar la naturaleza, sintiéndose conectados profundamente con el mundo submarino. Esta conexión activa los instintos primarios, convirtiéndose en una vía de escape del caos que nos rodea. Y para concluir, diremos que es una excelente excusa para viajar. Los buceadores siempre quieren explorar arrecifes y adentrarse en las costas de cualquier lugar, por lo que los lleva a lugares que de otra manera no habrían sido capaces de descubrir.


