Hay que hablar del deporte. Y hay que hablar del deporte como negocio, ya no solo como una actividad física que nos viene bien para pasarlo bien y para ganar en salud, cosa que por supuesto es y va a seguir siendo. Desde hace ya algún tiempo, el deporte es un negocio que se ha montado bastante bien y que genera un montón de beneficios. En España, hemos sabido verlo bien y en el fútbol ya podemos ver cómo los clubes profesionales son auténticas máquinas de generar dinero, sobre todo gracias a las televisiones y a las cada vez más fieles aficiones. Son muchos los millones de euros que se mueven y la verdad es que nos viene de perlas como economía, porque la cantidad de puestos de trabajo que se generan en torno a él es ingente.
En la página web oficial de LaLiga viene descrito el impacto económico que genera el fútbol profesional en la economía. Se generan, gracias a él, 194.000 empleos, más de 8.000 millones de euros en impuestos y la contribución al Producto Interior Bruto es del 1’44%. Que 1 de cada 100 euros que se producen en España con trabajo provenga de los clubes de fútbol de Primera o Segunda división es algo que merece la pena que destaquemos y que refuerza la idea de que hay que proteger este negocio porque nos hace mejores como sociedad y como economía no solo a nivel europeo, sino en términos planetarios.
Podemos hacer un análisis más general y hablar del deporte en España. Según una información que hemos podido descubrir gracias al diario La Razón, el deporte español aporta un 3’3% del Producto Interior Bruto y genera 250.000 empleos en España. Como podéis ver y deducir después del párrafo anterior y el dato que os acabamos de dar, el fútbol profesional es lo más relevante, pero no cabe la menor duda de que el resto de deporte también tiene mucho que decir a la hora de mantener a este país como uno de los que más rédito saca que sus deportes. Todos los deportes son necesarios en nuestra economía y, además, constituyen una fuente importante para la cultura y la salud.
En los próximos párrafos os quiero hablar de una de las cosas que más y mejor define cómo ha ido creciendo el deporte como negocio en todo el mundo. He sido testigo en primera persona de eso porque me dedico a este negocio, aunque no como deportista, sin pegarle patadas a un balón, sino como gestor. Lo hago en México, un país en el que el fútbol siempre ha sido importante pero en el que los clubes se han tomado mucho más en serio ahora todo lo que tiene que ver con su crecimiento a nivel económico, a un nivel que va mucho más allá de todo lo que respecta a lo que sucede en el verde. No voy a decir el club concreto en el que trabajo porque incumpliría mi contrato, pero podéis dar por seguro que os voy a dar matices concretos de cómo trabajamos aquí.
Ya sabéis que, en un club de fútbol, no todo es análisis de cómo se encuentran físicamente los futbolistas, de cómo realizar las jugadas de estrategia y de cómo acometer fichajes. Hay una parte muy importante que es la gestión de todo lo que implica un club, un equipo, las personas que lo representan y que viajan durante todo el año a disputar partidos fuera de casa y a los que se les cuida en unas instalaciones propias que hay que cuidar y mantener. Todo eso conlleva unos gastos.
Y también hay que estar pendientes, como no podía ser de otra manera, de todo aquello que nos puede hacer ganar dinero. Estamos hablando de venta de camisetas, de entradas al estadio, de abonos, de todo tipo de merchandising, de los ingresos televisivos… Las vías de gastos y de ingresos son muy numerosas y, como ya estaréis imaginando, si no tenemos una gestión profesional de todo esto, lo más probable es que tengamos un descontrol increíble y que no sepamos a ciencia cierta si estamos ganando dinero o no. Imaginaros cómo sería el balance realizado por los financieros. Un desastre.
Para conseguir que podamos tener ese control sobre todo lo que gastamos y lo que ingresamos, hay que usar la tecnología. México ha sido un país que ha ido por detrás de todos los países europeos en este sentido y precisamente por eso empezaron a contratar a gente europea (sobre todo de España, como es mi caso, para evitar la barrera del idioma). En mi club, esa apuesta por la tecnología en la gestión de los recursos no existía y había directrices claras desde el club para tratar de evitar eso. Yo ya había manejado varios programas sobre esto en España y por eso me contrataron.
Las directrices por parte de los gestores fueron claras: yo iba a ser el encargado incluso de elegir cuál iba a ser el programa, el software, con el que debíamos trabajar en mi club de fútbol para controlar de una manera mucho más efectiva y eficaz los gastos y los ingresos que se iban generando. Me puse manos a la obra con este asunto desde el primer día en el que puse un pie en las instalaciones centrales del club y me puse en contacto con varios posibles proveedores. Nos terminamos decantando por Erp Loop porque su software nos permitía disponer de fichas de proveedores y productos, además de controlar por completo los flujos de compras y ventas, algo que es realmente necesario para conocer la situación real del negocio.
Al ser una persona recién llegada tanto al país como al club y al haber tomado una decisión tan importante como la que os he comentado en el párrafo anterior, era inevitable que sintiera nervios. Y la verdad es que esperaba no haberme equivocado con la decisión que ya había tomado. El tiempo me terminó dando la razón y, al comenzar a trabajar con el programa, nos dimos cuenta casi de inmediato que era justo lo que estábamos buscando porque empezamos a tener un control mucho más grande de todos los movimientos que íbamos realizando en los distintos departamentos del negocio y con los distintos proveedores.
Resultado: optimización de los recursos
El resultado de tener ese control al que venimos haciendo referencia fue que, en apenas unos meses, tuvimos la oportunidad de recortar el rastro en partidas que no nos eran tan importantes y destinarlo a otro tipo de cosas que sí que podían llegar a ser relevantes para el club. El nuevo software nos permitía ver con mucha más claridad todos los movimientos y flujos económicos que estábamos llevando a cabo, así que pasó relativamente poco tiempo hasta que conseguimos ahorrar una buena cantidad de dinero que teníamos la previsión de gastar de cara a la temporada siguiente en el fichaje de algún futbolista de renombre y la renovación de las piezas principales de nuestra plantilla.
Ese plan se ejecutó a la perfección… y los resultados para la primera plantilla no tardaron en llegar. Con esos fichajes que hicimos de cara a la temporada siguiente y las renovaciones que llevamos a cabo, construimos un equipo que nos dio muchas alegrías en el torneo doméstico. Esto, además, tuvo un efecto dominó que hizo que se vendieran más camisetas y que con mucha más gente comprara su abono de cara a la temporada siguiente. Y eso, como ya estáis suponiendo, deparó que los ingresos siguieran siendo altos y que la salud financiera del club se mantuviera en perfectas condiciones, algo que, por cierto, no suele ser habitual en los tiempos que corren.
Hubo otra parte de las ganancias del primer año de vigencia de nuestro software que se dedicó a un elemento que es fundamental en cualquier club deportivo que se precie, como lo es su cantera. La inversión en instalaciones, material y capital humano es una de las cosas que permiten que el futuro esté asegurado y, aunque los resultados de este tipo de inversiones siempre van a llegar más a largo plazo que a medio o corto, estamos seguros de que es una inversión que está bien hecha y que nos va a traer muchas alegrías. Espero volver a escribir otro artículo dentro de algunos años en este mismo blog para contaros que ha sido así.
La gestión es algo relevante y muy serio para cualquier tipo de negocio. Gestionando con cabeza y teniendo toda la información dentro de un mismo sistema, nuestra capacidad para tomar decisiones (y que estas funcionen) crece de una manera exponencial. Y, en un mundo tan extremadamente competitivo como en el que nos encontramos, está claro que no hay que prescindir de una cuestión como de la que estamos hablando, un sistema que nos permita tener toda la información justo donde la queremos. Esta puede ser la diferencia entre el éxito más rotundo y el fracaso más estrepitoso en el mundo del deporte.


