Consejos para vestir a los niños en verano

Llega el verano y es el momento de hacer el cambio de ropa de armario. Adiós a los abrigos, a las camisas largas, a los vaqueros, a los zapatos y el uniforme del colegio. Y es que hay que dar la bienvenida a la ropa de verano. Hola camisas sin magas, pantalones cortos, camisetas y bikinis. Por eso hoy te queremos dar unos consejos para vestir a los niños y niñas en verano. Haz que tus más pequeños se sientan los reyes del verano.

Partimos de lo más básico: hay que ponerles ropa ligera y holgada cuando hace calor y tener disponible alguna chaquetilla por si refresca a las primeras o últimas horas del día.

Hay que evitar la ropa sintética ya que este tipo de tejidos no permite que transpire bien la piel del bebé. Cuando los niños son más mayores y empiecen a hacer más actividades, podemos seguir vistiéndolos con ropa de algodón, ya que están expuestos a temperaturas más altas sin tanto control como el que tenemos con los bebés.

Una gorra es básica

Es esencial evitar que el calor dé de lleno en la cabeza. Es fundamental proteger la cabeza del sol con una gorra con visera. Cuando los niños van creciendo esta recomendación hay que tenerla aún más en cuenta ya que los niños pequeños se pasan muchas horas bajo el sol jugando y más si estamos en la playa o en la piscina.

Existe una leyenda urbana que dice que los niños no pueden usar gafas de sol. Algo que es falso. Totalmente falso. Incluso los niños menores de 3 años necesitan gafas de protección solar cuando se está en un ambiente muy soleado. La razón es sencilla ya que sus ojos son más vulnerables a los efectos de los rayos ultravioletas.

Hay que apostar por los trajes de colores y frescos. Nuestros hijos saben perfectamente lo que más se lleva y hay que escucharles cada vez que quieran ir de compras. En mi caso las colecciones más completas y nuevas de la moda para los más pequeños las encuentro en Grupo Reprepol. En su catálogo puedes ver lo que más se va a llevar en verano. Destacando los estampados coloridos, las rayas, los colores llamativos y luminosos, como te decimos que es lo que más destaca. Los motivos de cuadros, así como la ropa “marinera”, han dominado los escaparates. Y ya que el verano se encuentra a la vuelta de la esquina, las prendas frescas como las bermudas, los pantalones cortos, camisetas y vestidos casuales, se perfilan como los favoritos entre los compradores jóvenes y sus cuidadores.

En verano no nos podemos olvidar de los pies. Son, sin duda, los que más sufren. Vamos a sudar y además vamos a andar mucho. Los niños ya no están sentados todo el día en las aulas, y se mueven. Además en verano es habitual que suden los pies. Si el niño va a llevar zapatos, se recomienda utilizar calcetines de algodón y calzado cómodo y suave. Para los niños más pequeños también.

En casa

No nos podemos olvidar de cómo actuar en casa. En el hogar debemos mantener una temperatura agradable, bajando persianas y cerrando ventanas de fachadas que den el sol y ventilando por la noche, y si decidimos dejar al niño o la niña con ropa interior, debemos cuidar de que no estén expuestos a corrientes de aire que puedan enfriarles. Con niños pequeños lo más aconsejable e permanecer a resguardo del calor y el sol, preferiblemente durante las horas centrales del día.

Ojo con los campamentos

En los últimos años se ha puesto muy de moda lo de llevar a nuestros hijos a los campamentos. Claro en estos lugares nuestros hijos no tienen la supervisión directa y el control de los padres, por eso hay que llevarles bien preparados. Además, los niños tampoco prestan tanta atención a lo que ponerse. Por ello nada mejor que dejarles bien planeada la maleta con la ropa y el calzado adecuado a las actividades que vayan a desarrollar en sus divertidas vacaciones. Esta será la mejor forma de evitar posibles lesiones en forma de ampollas o de mancaduras.

Así pues, ya tienes más datos para vestir a los niños y niñas en verano. Sobre todo hay que tener sentido común y comprobar cuál es lo que mejor viene a nuestros más pequeños.

El mundo es de la tercera edad

Siempre se suele decir que el mundo pertenece a los jóvenes. Las nuevas generaciones ocuparán los puestos importantes y de ellos dependerán las decisiones más trascendentales. Sin embargo, no es así. Si nos apoyamos en los datos económicos, la situación da la vuelta. El mundo es de la tercera edad. Está confirmado que los nacimientos se estancarán en las próximas década, mientras que la esperanza de vida se alargará.

Se espera que para 2066 España tenga 14,2 de los 41 millones de habitantes por encima de los 64 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que obligará a cambiar el modelo empresarial. Bien es cierto que esto provoca que el dilema de las pensiones esté siempre presente. Muchos dudan de que la hucha se mantenga. Ya que se paga mucho dinero a los jubilados y se ingresa poco ya que no hay trabajo.

‘Tractor de la economía’

Durante el período que comprende los años más duros de la crisis económica (2007-2014) el sector se convirtió en uno de los «tractores» de la economía española, según un informe publicado por Back To Basics Management, IESE e Informa D&B. Residencias, retiros en la playa, cuidados médicos, fisioterapia, ocio …han aparecido en este nuevo régimen económico. Si se combina el negocio del turismo asistencial con las perspectivas demográficas, el resultado de la ecuación es sencillo. Vivir más años en un país desarrollado supone tener más tiempo para disfrutar de años de descanso y de servicios sanitarios especializados.

El ocio y el turismo son otra de las grandes esperanzas para la economía española. Potenciar que los mayores vayan de vacaciones, teniendo en cuenta que a esa edad se deberían haber desprendido de obligaciones laborales y familiares, significa poder lanzar ofertas en cualquier parte del año, adaptándose a las necesidades y preferencias de los jubilados.

Algo así ha ocurrido con las residencias. Este tipo de empresas han cambiado totalmente su concepto de negocio. Las residencias de hoy en día ya nada tienen que ver con las de hace años cuando se pensaba que eran antros y sitios tristes donde  ‘se aparcaba’ a nuestros mayores. “Ahora estos lugares están totalmente adaptados para atender a personas con cualquier grado de dependencia, nuestra residencia de ancianos está pensada para el desarrollo de una vida tranquila”, aseguran desde Residencia San Vital.

Cambio de concepto

Un concepto que ha cambiado totalmente. Ahora mismo en una residencia puedes encontrar un montón de servicios para hacer la vida más cómoda a las personas de la tercera edad. Puedes elegir entre habitaciones dobles, individuales o suites con terraza, todas ellas dotadas de baño geriátrico, teléfono, toma de TV, sistema de tele-asistencia, aire acondicionado y camas articuladas.

Son muchas las discotecas con temática de tercera edad que se han creado en los últimos años. Y es que el tener 70 años no quiere decir que no quieras tomar algo, bailar  y relacionarse con la gente. Y hablando de relaciones, también han tenido su auge las empresas que se dedican a buscar el amor en la tercera edad. Y es que, lamentablemente, la soledad es la peor enfermedad que pueden sufrir estas personas. Por eso, quieren estar acompañados. Son muchas las noticias que nos dicen que han aparecido ancianos solos en su casa. Hay que luchar entre todos contra esto.

Algunas cadenas hoteleras tienen planes específicos para los mayores y sobre todo ofertas concretas, conscientes de que tienen unas preferencias distintas. Al igual que se hace con los hoteles que no aceptan niños. Pues en este caso enfocados a actividades para nuestros mayores.

La España solitaria

Como dato, actualmente hay 4.611.129 hogares en los que habita una sola persona, para 2031 se prevé que haya 5.522.762 (911.633), un 20% más. Estos dos factores llevan a crear empresas que se dedican a facilitar personal doméstico. Desde profesionales sanitarios hasta trabajadores domésticos. 

Como puedes ver el cambio en las tendencias de edad ha cambiado cualquier forma de negocio para este colectivo. Tenemos que pensar en ese sector de la población que está creciendo, pero también en esos otros que vienen y que necesitan ir previniendo la salud, necesitan disminuir la obesidad, disminuir el alcoholismo, necesitan tener empleo, seguir estudiando. Hay oportunidad de negocio. Ellos salen ganando y el resto también.  

Guardar los dientes de leche puede salvar la vida

Todos recordamos ese momento de nuestras vidas en los que cambiamos de dentadura. Los famosos dientes de leche que van saliendo cuando somos pequeños se caen y dan paso a la dentadura de adulto. Sin duda es un momento bonito porque sabíamos que si se caía venía el ratoncito Pérez a por ellos. Y eso significaba que algún regalo nos dejaría. En mi caso siempre eran dulces y algo de dinero. Nunca sabíamos dónde iban aquellos dientes, aunque ahora, los expertos han descubierto una gran utilización para ellos.

El Centro Nacional para la Biotecnología de los Estados Unidos ha publicado un estudio que dice  que los dientes de leche contienen células madre que han estado menos expuestas a daños medioambientales. ¿Qué quiere decir esto? Pues que tienen gran importancia para ayudar a regenerar nuevas células en otras partes del cuerpo. No es la primera vez que se escucha algo de esto, ya en 2011 auguraron que guardar los dientes podría salvarnos la vida algún día. Sin embargo ahora vuelve a hacerse público ante los medios de comunicación después del estudio realizado en Estados Unidos.

Desde España se confirma esta teoría. Desde el Consejo General de Dentistas de España afirman que «se ha comprobado que la cavidad pulpar de los dientes contiene vasos sanguíneos, nervios y también células madre que son plenipotenciarias, es decir, que pueden tomar la deriva necesaria para regenerar tejidos dañados». Así pues, ahora habrá que pensarse eso de que los dientes de leche se los lleve, no sabemos dónde, el ratoncito Pérez.

Es algo muy lógico. Las células madre, conservadas también gracias a la preservación del cordón umbilical de un recién nacido, conforman tejidos que ayudan a cualquier terapia regenerativa contra enfermedades como la diabetes, el cáncer o un infarto de miocardio. Por esta razón, representan un reservorio a largo plazo gracias a su capacidad regenerativa de cualquier tejido. La verdad es que nunca podíamos pensar que esos pequeños trozos de diente, en un futuro, nos podrían salvar la vida.

Los dientes de los adultos también las poseen, pero los dientes de leche de los niños, menos perjudicadas por los daños medioambientales, tienen una capacidad mucho mayor para multiplicarse y transformarse y ayudar a regenerar células en otras partes del cuerpo.

Para qué puede servir

Gracias a esta multicapacidad podrían ser usadas en casos de enfermedades como la artritis, lesiones de médula espinal, Alzheimer, Parkinson, distrofia muscular y esclerosis múltiple, así como también en accidentes cerebrovasculares, problemas cardíacos, enfermedades hepáticas y quemaduras. La verdad es que estos avances son espectaculares. Nadie podría pensar que los dientes de leche podrían ser útiles para la persona en el futuro ayudándole a curar enfermedades o dolencias.

Y como siempre, donde hay progreso hay negocio. A la luz de las investigaciones científicas hay empresas que crearon bancos de dientes, ya que no basta con guardarlos en casa dentro de una cajita, sino que deben conservarse de una forma especial, congelados en nitrógeno líquido, para que sean útiles si se llegaran a necesitar en el futuro. También se ha demostrado que las células madre dentales son capaces de transformarse en células Beta para tratar la diabetes.

El Ratón Pérez

La verdad es que la historia del ratón Pérez es genial.  Data de 1850, aproximadamente, cuando encargaron al escritor Luis Coloma un cuento para el futuro rey Alfonso XIII. En esta época, el pequeño rey tenía 8 años, se le cayó un diente y esta fábula, según se cree, fue adaptada para él. Si viajáis a Madrid, podéis ir a visitar su casa ya que está instalada en el número 8 de la calle Arenal. En la calle se puede leer una placa que indica que esa era la vivienda del ratoncito y, además, visitar un museo dedicado a él en uno de los locales cercanos.  Yo nunca ha estado pero la verdad es que me encantaría. ¿A ti?

Es genial ver que cada vez se descubren nuevos usos de las células madre dentales, aunque aún sigue siendo un campo nuevo y con mucho por explorar. Pero sin duda sería más sencillo que extraerlas de la médula espinal o del cordón umbilical.